
Una rutina corta puede convertir la práctica de lettering en un hábito. La clave es trabajar una habilidad por vez y terminar antes de que la mano se fatigue.
1. Contraste de presión
Alterna trazos ascendentes ligeros y descendentes más marcados. Hazlo primero como líneas, sin formar letras.
2. Formas básicas
Óvalos, curvas y bucles aparecen una y otra vez en el alfabeto. Repite una forma hasta que sus extremos se encuentren con naturalidad.
3. Una letra, varias veces
Escoge una letra y repítela en una misma altura. Observa dónde cambia el tamaño o se inclina demasiado; esa observación es parte del ejercicio.
4. Palabras cortas
Une dos o tres letras cuando cada forma se sienta cómoda. Es mejor una palabra breve y clara que una frase larga difícil de corregir.
5. Revisión amable
Guarda una línea de cada sesión. Al compararlas después de unos días notarás avances que en el momento pueden pasar desapercibidos.
Fuente de inspiración: 5 Exercises to Improve Your Hand Lettering — Tombow USA.
